"Tan necios como para tropezar con nuestra propia sombra" . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . -Gedoxis-

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Retazos...

The Other Promise - Yoko Shimomura



Puedo cerrar los ojos, taparme los oídos y gritar hasta quedarme afónico, pero no sirve de nada.
Implacablemente todos los recuerdos vuelven a mi, como una corriente de aire que te recorre el espinazo. Como un relámpago que cruza de súbito el cielo y estalla en un haz de color, un destello fugaz que te ciega, que te deslumbra, que te infunde tanta luz que no eres capaz de soportarla...

No puedo escapar de sus sombras, de sus siluetas, de sus sonrisas y sus miradas. Siempre vuelven cuando menos te lo esperas. Una patada del pasado en la boca del estómago que me obliga a toser mis más dulces recuerdos.
Mis más preciados tesoros, aquellos que guardo con sumo recelo, son también los que me hacen llorar por dentro, derritiéndome las entrañas y destrozando mi entereza.

No puedo evitarlo, están por todas partes, acechando en las esquinas, vigilando desde las alturas, apostadas en cada lugar y cada palabra, como una lluvia puntual que te cala hasta los huesos y te resfría hasta el alma.

Momentos implacables que se repiten sin cesar, objetos y melodías que almacenan todo tipo de recuerdos. Todo, absolutamente todo sigue latiendo, lenta pero incesablemente, leve pero dolorosamente, triste y amargamente.

El robo para el compromiso, el odiado pelo rojizo, la revelación tras los vesubios, la oscuridad sobre el edificio desnudo, la sinceridad escrita en tinta de violeta, el viaje sin sentido que me enorgullece, la vil traición que me consume, el dulce helado antes de la tormenta...

Todos y cada uno de ellos guardan sus inolvidables momentos, sus irrepetibles placeres, sus irremediables fracasos, sus odiosas ilusiones y sus tristes decepciones.

Pero ya no se que debo hacer. Mi historia recoge demasiadas desfachateces que no se como reparar, como remediar, como enmendar.

Ojala me aguarde un buen castigo a la vuelta de la esquina para que todo quede limpio y pulcro, para poder caminar sin más pesos en la espalda.
Ojala me caiga ese rayo que tantas veces he jurado que me partiría en dos...

[#376] Como dijo el gran sabina: No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió

domingo, 23 de octubre de 2011

Enajenación...

Dearly Beloved - KH Birth by Sleep


¿Está todo realmente bien...?

Podría decirse que si.
Todo sigue su curso natural e inamovible, doloroso e invariable, gris e inalterable.
Como un sendero entre la yerba, una negra autopista sin desvíos, una furiosa ráfaga de viento que no permite que rumbo tomar.
Sobre mi velero a merced del viento sin saber con que me puedo topar.

Todo esta bien para el mundo, para el sistema, para el destino, pero ¿Y para mi...?

Ya no lo se.
Discrepo de todo pero no me simpatizo con nada.
Me siento indiferente, impasible, apático...

Sin más calor que el de las sabanas al despertarse comienza un frío día, un día lúgubre y sin razón. Atrapado en un bucle infinito, una célula convectiva de desolación. Una maldita secuencia de sucesos que no tengo valor de cambiar. Una pesada cadena en torno a mi cuello que me aprisiona y limita mi ilusión, mis sueños, mis ganas de surcar los cielos, de sumergirme en el desierto y andar sobre los mares.

Las horas mueren ante mis ojos, una tras otra, tristemente se enzarzan en una cruenta batalla que se libra en mi interior.
No lo comprendo. Cada día que pasa está de más pero también lo hecho de menos, como si fuera un continuo desperdicio del que no puedo librarme. Un incesable derroche de tiempo en el que siento que estoy desperdiciando cada segundo de mi vida, o más bien, un triste sentimiento de no tener ni la más remota sensación de estar viviendo.

¿Acaso ya estoy muerto? ¿Será este mi castigo? ¿Mi sueño eterno? ¿Mi infierno? ¿Mi cálido paraíso?

No creo, ya que si así fuera todavía seguiría durmiendo, atrapado en aquel hermoso capullo de pétalos blancos en donde mis recuerdos se van entrelazando de nuevo.

A estas alturas ya da igual. Para mi la vida y el sueño no son más que formas alternantes de percibir el tiempo. Mundos antagónicos, espacios distantes y distintos que se encuentran separados por un remanso de paz. Un límite que tiende a la realidad y a la irrealidad, al sueño y al tiempo, a la paz y al ajetreo.

Ya no se que camino tomar ni que sueño perseguir, todo a muerto en ambos lados y me da igual en que mundo encontrarme.

¿En cual estoy ahora?
Qué más dará. Ahora solo quiero andar, sea en cual sea, sea a donde sea, muera en donde muera y me dirija a donde me dirija.

Quiero un billete al fin del mundo, un taxi que me lleve a "ninguna parte", una brújula que marque lo que más deseo de ambos mundos. Un rumbo, una ruta, un camino, un pasaje que me libre de caer en el olvido...

Pero sigo aquí, abandonado en el andén, sin saber que tren debo tomar...

[#376] La vida, eso que transcurre mientras nos preocupamos en vivir...

domingo, 21 de agosto de 2011

Azar...

L'Absente - Yann Tiersen

-¿Suerte?
-No, no me termina de gustar.
-Entonces... ¿Casualidad?
-No, tampoco. Casualidad sería la situación en la que nos encontramos al ser quienes somos.
-Pues no se ¿Quizá prefieras potra?
-No, ni en broma. Demasiado basto.
-Pues entonces no queda otra que el destino.
-No te digo yo que no, podría darse el caso de que todo estuviera predestinado.
-¿Entonces estamos de acuerdo?
-Mmmm... No se que decir. Nunca he creído en el destino. Mi único dios es el Tiempo, quien encauza la historia y devuelve todo al polvo del que proviene. Pero eso del destino depende.
-¿Como que depende?
-Pues del momento, de la situación.
-Explícate un poco que no acabo de entenderte.
-A ver, es muy sencillo. Por así decir el destino es a mi parecer una mezcla entre azar y tiempo. Si te ocurre algo bueno se suele llamar suerte, y en el caso de algo malo se le suele llamar desgracia. Ambos aspectos se rigen del tiempo a través del cual se da lugar a esta serie de hechos. Por lo tanto el destino es esa serie de suertes y desgracias.
-¿Entonces que diferencia hay?
-Muy simple. Si dices destino estas dando por sentado que todo esta escrito, tanto lo pasado como lo futuro. Pero, en cambio, decir suerte o desgracia solo se limita a una casualidad de la cual tu no eres quién manda.
-Bueno, visto de ese modo tienes razón. Entonces decir destino es limitarse a pensar que no eres el dueño de tus actos o que una fuerza superior es consciente de lo que harás en esta vida ¿No?
-Exacto. Yo soy quien está feliz, quien ríe, quien llora y quien se come la cabeza pensando en lo que debe hacer. No hay nadie ahí arriba que elija lo que haré. Soy el dueño de mis actos.
-Pero, si dices que el destino no existe ¿Como denominamos a esto?
-Azar. Un momento y un lugar que dieron lugar a aquello por lo que puedo sonreír. Aquella persona que conocí, esa persona dulce y parlanchina que hace que me sienta único, esta persona que está ahora mismo leyendo estas líneas. Esa chica que sin estar ahora a mi lado imagino sonriendo.

En estos momentos todo se reduce a miedo e ilusión.
Miedo al frío, al silencio, a la distancia, al latido fúnebre tras la muerte del amor y la esperanza. Pero hay ilusión, felicidad, alegría, combustible suficiente para sonreír día tras día. Puede que me exceda con mis palabras, o que parezca que esté delirando.

Se que puede parecer pronto para decirlo, pero no puedo evitarlo. Yo soy así, necesito expresarme, soltarme, decir lo que pienso y lo que siento.

Te quiero, es así y así es como es. No hay que darle más vueltas.
Hay gente que lo suelta a la cara a base de tartamudeos, otros que lo cantan e incluso hay quienes no necesitan mediar palabra.

Yo te lo digo así, aquí y ahora, y espero que cuando desvíes la vista de este humilde trozo de papel sea con una de tus sonrisas.

[#376] La convergencia del espacio y del tiempo en forma de azar...

domingo, 12 de junio de 2011

Anhelo...

Yann Tiersen - Dust Lane


- Bueeeno -le dije mientras en mi cara se dibujaba un gesto habitual.
- ¿Porqué siempre haces lo mismo?
- ¿El que?
- Eso. Esa cara que pones siempre.
- ¿Te refieres a poner cara de duda y desviar la mirada a otro punto?
- Si -dijo ella esbozando una sonrisa.
- La verdad, no lo se. Creo que es una forma de decirte que el silencio es una duda, una pregunta que flota en el aire, que se suspende en el cielo.
- Que poetico te pones cuando quieres -Dijo ella con un ademán de burla cariñosa.
- Por que es cierto y prometí serte sincero. Esa es mi realidad. Cuando te miro a los ojos y no mediamos palabra es cuando alguna pregunta ronda mi mente, y yo, ingenuo como siempre he sido, tengo la sensación de que sabes lo que estoy pensando.
- ¿Y que estás pensando?
- Que sabes lo que estoy pensando
- Eso no vale -Dijo riendose.
- Ah. Mala suerte!

Me levanté del banco y respiré profundamente.

[#376] Dulce pasado, amargo presente e inesperado futuro...

lunes, 28 de marzo de 2011

Oquedad...

Kingdom Hearts: Birth By Sleep - Ventus' Theme - EXTENDED

Qué extraño, siento como si una suave brisa me despertara de un sueño eterno...
Juraría que hasta no hace mucho estaba plácidamente durmiendo en mi cama, acurrucado entre mis cálidas sábanas retomando recuerdos felices.
Estoy seguro, estaba acostado, recordando su cara, sus ojos, sus labios...

¡Es cierto! ¿Qué demonios hago aquí?
¿Qué es este sitio? ¿Qué ocurre...?

Un gran espacio desierto y gris se descubre ante mis ojos. Un mundo sin suelo ni techo, sin paredes ni ventanas, sin cielo ni tierra, sin mar ni montañas.

Algo extraño me envuelve, siento como un viento desconocido arrastra mis sentimientos y se los lleva hacia un lugar mejor, lejos de mí, para evitarles más penurias.
No sé por qué solo con estar aquí siento como si nada importara, como si toda felicidad y todo dolor no existieran.

¿Qué es este lugar...?

- La nada -dice una extraña voz a mis espaldas- Detrás de nuestra existencia se encuentra el inmenso vacio. La nada. Donde no existe la historia, donde no mora la mente, donde no descansa el alma...

Sin sentir miedo alguno me giro lentamente. Voy rotando sobre mí mismo, mientras tanteo un suelo invisible, para descubrir una minúscula mota de oscuridad, una pequeña sombra difuminada y suspendida en el vacío.

- Estás en "Ninguna parte" -dice la voz- donde todo es uno, y donde uno es nada...

Lentamente la extraña sombra va creciendo y tomando forma.
Poco a poco un polvo blanco amarillento brota de entre las distancias para arremolinarse en un mismo punto. Se van uniendo la oscuridad y el polvo construyendo una figura triste y encorvada.
Una oscura toga de humo negro recubre su cuerpo y una capucha negra oculta su tez. En su mano izquierda lleva un refulgente reloj de arena dorado mientras en la mano derecha esgrima una enorme guadaña de plata con acabados en nácar.

- ¿Quién eres? -pregunto tímidamente.
- ¿Que quién soy yo? -responde indignado el encapuchado- Bueno, la verdad es que es una buena pregunta. Sí, muy buena. ¿Quien soy? ¿Soy la nada? ¿Soy el tiempo? ¿Soy la muerte? ¿Soy Dios? ¿O quizás, soy tú...?

Un extraño silencio sepulcral se propaga por el aire, y de pronto, rompiendo el tañido del silencio dice:
- Soy aquel a quien comúnmente denomináis como la muerte, o para ser más precisos soy conocido como el Fin de los tiempos.

¿Qué está ocurriendo? ¿Es esto un sueño...?

- No -dice el- No es un sueño. Puedes pellizcarte cuanto quieras que no hay lugar al que volver.

Vuelvo a depositar en él mi mirada para descubrir como se acerca poco a poco.

- Señor Fin de los tiempos. Entonces, ¿es verdad qué...?
- Tranquilo, hay confianza, puedes llamarme Fin.
- Pues Fin ¿podrías decirme si es que acaso ha llegado mi hora?
- Así es. Ha llegado. Has muerto durmiendo plácidamente, la mejor de las muertes. Dejaste de respirar mientras soñabas con la mujer a la que amabas.

Entonces vuelven a mi los recuerdos, su cara, sus ojos, sus labios. Cierro los ojos e intento recordarla, pero poco a poco se va desvaneciendo.

- ¿Me vas a matar? Por favor no me hagas daño...
- ¡No me lloriquees! Tranquilo. Tú ya estás muerto, así que no sufras.
- Entonces, ¿por qué estás aquí?
- Mi labor consiste en llevar la cuenta para saber cuándo llega vuestra hora. Miro mi reloj y cuando llegáis aquí tengo que atravesaros con mi guadaña para que vuestra alma se desintegre y desaparezcáis.

Es en ese momento cuando recobro la compostura y le miro a los ojos sin titubear:
- Haz lo tengas que hacer, pero que sea rápido.
- Tranquilo -dice cariñosamente- Te prometo que no te dolerá.

Se coloca ante mí y eleva la guadaña; Deja caer el mortífero instrumento velozmente y, dibujando un curva perfecta, la sonrisa de la hoja roza levemente mi cabeza y se posa sobre mi hombro, sin producirme daño alguno.

- Qué curioso -dice intrigado- No te has movido ni un ápice. ¿Esa valentía es por orgullo o porque no guardas acaso terror en tu alma?
- Lo siento -digo moviendo la cabeza- Ni la una ni la otra. Si que estoy aterrorizado mientras que llega el fin, pero esta entereza proviene de saber que he tenido la oportunidad de vivir y uno tiene que ser consciente de que tarde o temprano este préstamo debe pagarse.

- Bien, eso está muy bien. Perdón por jugar contigo antes. Pero quiero que sepas que puedo concederte una última voluntad.
- ¿De qué tipo se trata?
- La que tú quieras, siempre y cuando no haya que volver a la vida. Puedo darte lo que más te venga en gana para que puedas disfrutarlo por última vez. Hay quienes me piden que les permita fumarse un cigarrillo, otros quieren oír una canción por última vez, y bueno, otros por ejemplo prefieren pasarse media hora encomendándose al Señor. Ellos sabrán lo que hacen con sus dioses.

Me desentiendo un segundo de la conversación y desvío mis pensamientos para intentar buscar algo que merezca la pena hacer por última vez.
Pienso en la eternidad y en intentar inmortalizar en un momento toda mi vida, resumirme en un único gesto eterno.
Pero entonces se me ocurre algo mejor...

- No puedo volver a la vida, ¿cierto?
- Cierto.
- Pero todavía no he desaparecido, ¿no?
- Así es.
- Entonces mi última voluntad se tiene que realizar obligatoriamente por así decir en este mundo ¿Me equivoco?
- Para nada, has dado justo en el clavo ¿Ya sabes qué deseas?
- Sí ¡Quiero quedarme aquí para siempre!

Entonces el encapuchado aparta la vista de mi y empieza a rascarse suavemente la cabeza mientras mira a su alrededor como si estuviera buscando algo.

- Hombre, puedo hacerlo, pero es la primera vez que me piden algo semejante.
- Entiéndeme, no quiero desaparecer. Es mi voluntad. Prefiero permanecer aquí eternamente antes que sentir como se desvanece lo poco que me queda de existencia.

Me mira tristemente y con voz seria me dice:
- Entonces te convertirás en un alma en pena ¿Es eso lo que quieres? Vagarás por toda la eternidad en la nada, y jamás podrás rectificar.
- Tranquilo -menciono con risa burlona- Aquí es donde tu entras en juego ¡Adóptame!

Soltó una profunda carcajada.
- ¿Qué estás diciendo? ¿Que te adopte?
- Más o menos. Permíteme ser tu pupilo, tu hermano, déjame trabajar a tu lado por toda la eternidad y poder compartir contigo esta terca soledad. Te lo ruego.

Me arrodillé a sus pies mientras la poca esperanza que quedaba en mi se marchitaba para siempre. Aferrado a las oscuras telas que cubrían su cuerpo lloraba desconsoladamente al pensar en que todo cuanto fui había desaparecido y que lo poco que quedaba de mí no tardaría en desaparecer...

Entonces, sin previo aviso, levantó la guadaña, la sacudió en el aire y como un huracán la hizo bailar a mi alrededor, despellejándome las carnes y dejando intacta mi alma.

Cuando de mi existencia no quedó nada más que una pobre alma desnuda me cubrió con una capa negra y me entregó el reloj de arena. Me levanté y observé el precioso objeto dorado con el que me había obsequiado. Podía ver mi nombre plasmado en él y toda la arena en un mismo compartimento. Pero tras la visión la arena desapareció y con ella mi nombre.

- Ahí puedes ver el lapso de vida restante de todas las personas. Gracias a él puedo saber cuándo llegarán las almas por destruir.
- Ahora -dijo- ya no tienes ni nombre, ni existencia material, no existe lugar a donde puedas volver ni a donde tengas oportunidad de dirigirte.

Se irguió triunfante y prosiguió con voz poderosa:
- Prepárate. A partir de ahora no volverás a recordar qué es el descanso. Desde este mismo instante ambos estaremos unidos y nuestra labor será seguir con el fin de las vidas y la destrucción de las almas.

- Gracias. -le dije desde la sinceridad más pura que jamas hubiera imaginado.
- No hay de qué. Se agradece no tener que cargar yo solo con la desesperación de todo el mundo.

Me acarició la cabeza suavemente. No sé si como muestra de afecto o de agradecimiento, solo recuerdo que fue la única vez que sentí algo de calor en aquel mundo de dolor.

- Entonces -dije antes de partir- si yo ya no tengo nombre ¿quién soy?
- Buena pregunta. Esta vez sí que te puedo responder -dijo con una sonrisa- Ahora que somos hermanos, ambos formamos parte del mismo Fin de los tiempos. Yo blandiré la guadaña y tu portarás el reloj...

[#376] Hermanos eternos. El tiempo de las muertes y la muerte de los tiempos...

jueves, 24 de marzo de 2011

Desesperación...

Frédéric Chopin - Marche Funèbre

Bajo la atenta mirada de la muerte no queda nadie capaz de sobrevivir.
Solo el frió manto de la noche alcanza a burlar a la suerte y consigue sonreír a través de las estrellas que siguen allí suspendidas, vigilando a todo ser que intente escapar de su mirada.

Siente el suave frescor de perfume, el aliento de la muerte que cubre la esperanza bajo un mar de nubes negras, las autopistas negras que atraviesan volando mi terca soledad. Todo se oscurece tras los párpados del terror y la desesperación, todo carece de sentido a la vez que recobra todo aprecio, todo amor y toda melancolía al saber que se perderá la totalidad de nuestra existencia tras un tramo lúgubre y agonizante.

Pero por mucho que se llore o se implore el día del juicio final se acerca implacablemente, hora tras hora, día tras día, año tras año...
El tiempo no se detiene, solo inapreciamos su velocidad durante la felicidad y saboreamos amargamente su dilación a lo largo del llanto.

De ese modo llegamos a la conclusión de que el tiempo, se haga lo que se haga, avanzará. Del mismo modo que mi tiempo avanzó mientras estas lineas iban naciendo de mis pensamientos tu tiempo se va consumiendo mientras saboreas cada párrafo que hay ante tus ojos.

Sabiendo que la arena de nuestro reloj no es ilimitada debemos buscar, a lo largo de este proceso no cíclico, aquello que merezca la pena recordar.

Somos la personalización de nuestros triunfos, somos el futuro que procuramos construir en nuestro pasado, y por eso vivimos atados a aquellos tiempos mejores en que el esfuerzo valió la pena. La nostalgia de aquel entonces en que fuimos más de lo que seremos nunca.

Entonces, si vamos a morir de todos modos ¿Vale la pena esforzarse en tener una vida plena o solo procurarse los lujos que estén a nuestro alcance para buscar que el trance sea lo más rápido posible?

A mi parecer lo más cómodo sería buscar que el tiempo pasase de la forma más amena posible. Pero el día en que uno tenga que abandonar su existencia, haya o no que reunirse con un ser supremo, no creo que quiera mirar hacia atrás en su vida y no encontrar nada de lo que sentirse orgulloso, ninguna hazaña que le haga sentir especial.

Ha ahí el problema que me atormenta ¿De que debo sentirme orgulloso...?
Puede que nunca haya sido una persona de malos resultados y logros inútiles, pero por mucho que alguna vez haya obtenido algún triunfo considerable solo ha servido para hacerme sentir peor en el futuro, para entender que lo pasado pasado está y no se volverá a repetir.
Quiero encontrar ese algo que me haga sonreír un día tras otro, ese algo que me llene de satisfacción cada vez que lo hago, ese algo que hace que me sienta especial y diferente de los demás...

Ese algo puede que llegue algún día, pero mientras tanto no puedo evitar el sentirme perdido, indefenso ante el paso de los tiempos y su implacable final.

[#376] La muerte no es gratis. Es por eso que se paga con el esfuerzo, la esperanza y las lágrimas de toda una vida...

martes, 8 de marzo de 2011

Entropía...

Tzvi Erez plays Bach Siciliano

Martes 4 de Marzo del 2011 a las 3:07
- Memórias del insomnio -

¿Que se supone que estoy haciendo aqui?
Me imagino que perder el tiempo. Mañana tengo un examen y llevo todo el día estudiando a regañadientes y con ganas de hacer la siesta.
Pero ahora que porfín puedo disfrutar de mi merecido descanso... ¿No tengo sueño?
Pues va a ser que no, que no tengo sueño, ni ganas de seguir como de costumbre la verdad. No me apetece en absoluto seguir con la misma dinámica de siempre, con la misma monotonía de ser siempre el mismo y no presentar esos sentimientos que demuestran al mundo tal y como soy...

A lo largo de mi vida siempre he acostumbrado a exagerar las cosas para que no carezcan de importancia. Me gusta hacer que cada momento, por insignificante que sea, no acabe olvidado a causa de su brevedad o su carencia de sentido.
De ahi que casi que todas las veces que escribo termine por exagerar o darle un toque dramático a todo cuanto expongo, por que me gusta, por que es mi forma de sentir como voy fluyendo lenta y dulcemente a traves de cada palabra, de cada frase, de cada metafora y cada pensamiento que me irrita o me deprime, que me hace feliz o que me arrebata mis esperanzas.

Más que una forma de dramatizar la historia de mi vida es una forma de ser sincero pero sin exponer toda realidad. Comienzo a escribir sobre algo que me lleva de cabeza utilizando las definiciones más profundas que consigo sintetizar, y mientras el lector solo va encontrando sucesivamente exageraciones, detrás de todas esas palabras relmente se ocultan verdaderos sentimientos sin exagerar, opiniones macabras o sentimientos tristes que me queman día y noche.
De este modo la relidad se disuelve entre la ficción de mi insana imaginación...

Aunque resulte pesado todo lo anterior solo ha sido una mera introducción, una forma de decir que realmente me cuesta decir lo que me ocurre y como sucedaneo expongo mis sentimientos sin decir cual es la gota que colmó el vaso.
Es como estar triste y que se note en el habla, en las expresiones, en la forma de relacionarse, pero en nigún momento dices realmente que ocurre.
De la misma forma yo transmito como me siento mediante comparaciones, antítetis, alegorias, metaforas y todo tipo de recursos con los que solamente consigo muchas veces dar vueltas al mismo concepto con diferentes imágenes.

Por esta razón mis pensamientos terminan en convertirse en meros tormentos que solo parecen buscar la compasión, dar pena, inducir al llanto y llamar a las puertas del infierno...

"Hoy es uno de esos días en los que no te apetece seguir hacia adelante, en que sientes que el mundo entero conspira contra ti y busca el momento exacto para destrozarte sin piedad. Sientes que te están jugando una mala pasada que desconoces, como si tus amigos te gastaran una broma eterna de la cual no sabes ni entiendes nada, como si no terminaras de encajar en el puzle de la sociedad de a tu alrededor.

Una cosa trás otra se acumula en mi mente sin dejarme siquiera respirar. Todo se convierte en una gran pelota que rueda y rueda ladera abajo, sin descanso, sin pausa y sin frenos, sin nadie capaz de detenerla. Solo me queda sentarme a esperar y contemplar como se estrella contra un muro para que asi, yo y solo yo, tenga que encargarme de recoger todos los pedazos de mi felicidad que han salido despedidos en todas direcciones."


Esto es lo que hoy hubiera dicho de no ser por este pequeño esfuerzo de querer cambiar. Pero ¿No resulta más elegante decirlo así por mucha carencia de sentido que pueda llegar a generar?

No estoy seguro de que responder. Puede que lo realmente importante sea explicar tus problemas para encontrar una solución, pero esos mismo problemas también pueden ser el combustible para el motor de la imaginación, ese pensamiento abstracto que te ofrece imágenes desconocidad pero certeras, claras y concisas, explicaciones fantásticas fuera del alcance de lo material.

Más que un texto de objetivo estético toda esta parafernalia que ahora mismo estoy construyendo se ha convertido en una auto-observación que busca explicarme a mi mismo que es lo que hago, y por primera vez pido ayuda a aquellos que en este momento leen estas lineas, pido que se cuestionen cual es la importancia de todo esto, que se pregunten cual es la debida forma de decir las cosas.

En un principio todo cuanto expongo pensaba permitir que se perdiera en el olvido para así no demostrar signos de flaqueza. No nos gusta reconocer nuestros errores o nuestros defectos, y procuramos evitar dentro de la medida de lo posible demostrar su existencia mediante el silencio, pero una persona muy importante para mi me explicó una vez algo que hoy estoy poniendo en práctica:

"Aquel que pregunta es ignorante durante un minuto; pero quien no lo hace se mantiene ignorante durante toda su vida"


Por esa razón estoy aqui a estas horas sin poder dormir y poniendome en evidencia. Posiblemente apague el ordenador para intentar conciliar el sueño y evitar la tentación de seguir frente a la pantalla quemándome los ojos. Pero no puedo evitar dar vueltas a este pensamiento, no puedo para de pensar si realmente todo cuanto he escrito carece o no de sentido, si todos esos problemas que he ido soltando uno tras otro se han desprendido de mi ser...

Es por eso que si estás leyendo estas lineas significa que al final me decidí por el camino de la sincerdidad y que, gracias a los buenos consejos, aquella extraña noche de insomnio no resultó en vano...

[#376] Aunque no consiga dormir el mañana llegará. Independientemente del mundo el tiempo seguirá avanzando...

martes, 22 de febrero de 2011

Quietud...

Comptine d'un autre été - Yann Tiersen


El mundo, que ahora mismo tu y yo estamos compartiendo, no es más que una continua mentira de la irrealidad, un lugar que nos separa de toda esa felicidad ficticia que vaga en nuestro interior, una sociedad pura y duramente real que te aparta de tu inexistencia y de tus cuentos de hadas.

Un simple medio de transmisión y desplazamiento. Nada más que la superficie por la que nos deslizamos un día tras otro, vagando a través de los limites de lo físico para sentir la frustración que acecha todos y cada uno de nuestros sueños.

Miles de tableros de ajedrez, uno al lado de otro, aparecen y desaparecen sobre el lienzo de la historia. Somos manipulados sin piedad, avanzando una casilla tras otra en función de nuestras limitaciones, nuestras opciones, nuestra capacidad que ha sido dictaminada por nuestro sobrenombre, ya sea este caballo, torre, alfil, peon...
Solo para proteger al rey mientras la reina asesina a aquellos que intenten acercarse.

Estas partidas de nuestra vida que al finalizar son remplazadas por otras al instante. Sin el más mínimo aprecio somos retirados del tablero para que el Tiempo y la Muerte sigan matando el tiempo, nuestro tiempo, nuestra arena que se desliza y que cada granito representa un momento fugaz de nuestra existencia. Pero ellos siguen jugando, día tras día, año tras año, abandonando sin la menor misericordia nuestro destino a merced de las garras del azar...

Pero bueno, aquí estás, delante de una triste pantalla contemplando lo que un viejo loco intenta explicarte. Sentado tranquilamente sin preocupación alguna procurando entender lo que esa voz te está narrando, esa voz que es proyectada hacia tus oídos por unos labios imaginarios que repiten lo que tus pobres ojos devoran con completa facilidad.
La voz de tu mente que solo tu puedes oír...
La voz de tu alma la cual traduces a gestos y palabras un día tras otro...
La voz que dice sin hablar, que escucha sin oír, que entiende sin pensar...

Es esta voz la que vive dentro de nosotros y para la que nuestro cuerpo nos es nada más que un recipiente. Esa es nuestra verdadera existencia, nuestra esencia y nuestra realidad, el mundo a través del que realmente nos desplazamos.

Esa voz eres tu. Pero no el tu cualquiera que nosotros vemos todos los días, sino el tu que no es capaz de sacar lo mejor de si mismo a la superficie, que no es capaz de demostrar su potencial y plasmar en el mundo real lo que ya es realidad en su propio mundo. Ese alguien que vive dentro de ti es la persona que yo realmente deseo conocer...

Por esa razón, ahora mismo estoy a tu lado, en tu mundo, hablando con tus ojos para que tu voz te separe de la realidad, agradeciendo este pequeño periodo de tiempo durante el que me has prestado tu atención y la cual te devuelvo satisfecho.

Esa voz que ahora mismo está leyendo estas lineas es a quien quiero dedicar el esfuerzo de estar aquí hablando, es a quien quiero hacer comprender que algún día podría ocurrir que nos sentemos juntos a ver las estrellas diciendo lo que sentimos sin mediar palabra...

[#376] "Si me nombras desaparezco", ¿Quien soy?
El Silencio

domingo, 23 de enero de 2011

Inexistència...


Estava tranquil•lament sentat amb els meus amics col•laborant vagament en una conversa com les de sempre, de que si haviem de quedar per fer tal cosa el cap de setmana que ve i que si tal persona estava rara últimament.

Com de costum jo feia els comentaris graciosos o els que fregaven lleugerament el mal gust, deixant a part l’incomprensió que sempre ha existit cap al meu humor macabre.
Vaig parar de parlar ràpidament per evitar discussions i em vaig mantenir lluny de la conversa al llarg d’un curtet periode de temps en el que no hi existia necessitat de que parlara, ja que es desviaba dels meus interessos.

Vaig eixir de la conversa al observar que la meua opinió ja no era necesaria. Aní a donar un xicotet passeig al voltant del lloc on es trobavem.
M'acomodí en un banc i vaig esbufejar per expulsar un poc d'aire carregat que sentia al pit, i de sobte...

Deixí d'escoltar durant un instant...
Em vaig tancar en mi mateix per trobar-me...
I de sobte... !!Vaig despertar!!

Vaig mirar amb tristesa al meu voltant intentant recordar nostàlgicament quan va ser l'última vegada que no vaig estar somnàmbul, intentant calcular quant de temps feia que no era realment jo.

Feia tant de temps que no gaudia del dolç tacte de la lògica i de l'amarg regust de la realitat passant suaument per la meua ment. Trobava a faltar aquest aire trist que em recorre per tot el meu ser i fa que els meus pensaments ballen en la foscor.

Per al meu desgrat, semblava ser que mentre jo estava tornant en mi la gent em reclamava preguntant-me perquè estava tan callat. Vaig esquivar els seus comentaris amb un "no passa res, estava mirant una cosa" i em reincorporí en la conversa per escoltar, però aquesta vegada no per participar, més bé per adonar-me que no entenia que feia realment allí parlant amb persones que no m’antenien...

Va anar passant la nit i fluint els successos, el temps seguia el seu curs sense detenir-se i el vent bressolava el meu pèl. Encara que intentava amagar-ho, la meua mirada delatava el meu estat d'ànim. No és que en eixe moment estiguera trist o content, simplement era com si la meua personalitat s’haguera mort.

No varen tardar a preocupar-se i preguntar-me si estava enfadat per alguna cosa, i els vaig contestar amb educació que no em passava res, que podien tranquil•litzar-se, que continuaren amb les seues coses, que jo tornaria en un moment...

Em vaig alçar suaument del banc i vaig estirar les meues cames que em demanaven a crits que les deixara ser lliures durant una nit.

Vaig mirar en quina direcció fluïa el vent i em vaig disposar a caminar amb el mateix sentit que ell. Vaig deixar que el meu cos manara sobre mi i em vaig amagar càlidament en la meua ment on poder parlar amb tranquil•litat.

Els meus peus i les meues cames es varen aliar per escapar de mi mateix i varen prendre el seu propi rumb, buscant els carrers més foscos i més gelats.

Amb un to agradable i una actitud afable vaig començar a discutir amb mi mateix, necessitava tornar a parlar amb algú que tinguera la capacitat d’entendre’m…

La conversa va ser molt fluïda, mai se'ns acabaven els temes dels quals parlar, i sempre teníem alguna discussió en la qual expressar les nostres opinions. Donava gust discutir d'aquesta manera, enèrgica però cordialment, sense faltar-nos al respecte, però dient el que pensàvem.

Em vaig despreocupar de tot i em vaig quedar submergit completament en la conversa, feia temps que necessitava esplaiar-me. A poc a poc vaig deixar d'adonar-me què direccions prenien els meus peus. Així, aprofitant que no ens adonàvem, el menyspreable pas del temps va aprofitar per fer-nos una de les seues bromes macabres...

Quan varem voler adonar-se havien passat hores sense haver-nos donat compte. Instintivament vaig agafar el meu mòbil per trobar-me tres trucades perdudes, borinot de mi no recordava que l’havia deixat en silenci feia poc...

Em vaig disculpar amb la meua ment i li vaig dir que ja parlaríem un altre dia, que ja era massa tard i m'havia d'anar. Va insistir un parell de vegades i es va oferir a acompanyar-me, però finalment li vaig convèncer que no era necessari, que no havia de preocupar-se per mi.

Em vaig allunyar ràpidament mentre em despedia i prometíem que tornaríem a veure'ns, esperavem que la pròxima vegada poguérem parlar més llargament.

Vaig demanar a les meues cames que treballaren un poquet i que em feren tornar prompte. Com era d'esperar al principi es varen queixar però finalment varen accedir a portar-me el més prompte possible.

Vaig buscar amb interes, però no vaig tardar molt en sentir rises que provenien d'en doblegar la cantonada. Les vaig reconèixer al moment…
Vaig saludar a tots i em vaig disculpar amb un sincer somriure. Feia temps que no sabien de mi, creien que m'havia anat a casa.

Els vaig dir que m’havia trobat amb un vell amic al que feia temps que no veia, que havíem estat parlant més del compte i que no varem tenir cura del temps que parlarem. No els mentia, era cert, feia molt de temps que no parlava amb ell.

Com era d'esperar em varen preguntar qui era i jo els vaig contestar que era algú que sempre han tingut al costat però a qui mai s'havien preocupat de conèixer.

Tots em varen mirar desconcertats i després de mofarse lleugerament varen tornar a la seua conversa anterior.

Em vaig incorporar de nou i abans de tornar a la meua letàrgia em vaig dir a mi mateix en veu baixa: "Bona nit…"

[#376] La falç de la lluna en l'estora de la foscor, forada el firmament perque les estreles ploren de dolor...

lunes, 20 de diciembre de 2010

Principios...



Hmmmm...
Así que estas aquí. Era de esperar que no pudieras resistir la tentación. Después de todo ¿No fue la tentación la que no pudo resistirse a ti?

Bueno, eso es lo de menos, estamos aquí por que nos apetecía charlar en este peculiar diálogo monopolizado en donde solo hablo yo y tu te guardas tus predecibles comentarios. Pero tu debes cuestionar todo cuanto exponga, solo de ahí conseguirás las respuestas....

¿Estamos aquí para resolver dudas, o para que las dudas nos resuelvan a nosotros?
Quien sabe, el tiempo nos lo dirá. El determinará el resultado de este pequeño enfrentamiento en donde luchareis para ver quien es mas egoísta...

Si para poder alcanzar la felicidad tuvieras que aplastar, matar, asesinar y aniquilar a aquellos que interfieren en tu camino ¿Seria una felicidad feliz?
¿Una felicidad merecida? ¿O quizá robada? ¿O mas bien inmerecida?
Tu sabrás, la respuesta no la tengo ni yo ni nadie, solo se que hay que luchar y que el concepto "luchar" desemboca muchas veces en hacer daño a otros.

¿Te dejarías la piel por cumplir los sueños de otras personas? ¿Sacrificarías días y días por alguien para recibir una mera sonrisa?
Y si finalmente es así... ¿Por que?
¿Por quedar bien? ¿Para que te halaguen por tus esfuerzos? ¿Para sentirte realizado?
¿Para demostrar que querer es poder? ¿Para ganar confianza? ¿Por amor? ¿Amistad?

No se cual será tu respuesta, lo más probable es que pienses "Depende de la persona y la situación"
No voy a decir que no, pero...

¿A caso no sientes una extraña felicidad cuando haces feliz a otro?
Y si es así ¿De donde proviene? ¿De la felicidad ajena? ¿Del presente inminente que recibirás? ¿Del "hoy por ti, mañana por mi"? ¿De querer demostrar tu bondad?
¿O a caso solo lo haces por obligación? ¿Por instinto como respuesta al que dirán? ¿Por sentirte mejor contigo mismo? ¿Por saber que tienes una utilidad?

No tengo ni la más remota idea, cada uno tiene su respuesta. Pero es así, el sentimiento de la bondad nos arropa ya sea interesado o desinteresado.
Pero...
Si pretendes demostrar que eres buena persona significa que tu ya sabes que lo eres.
Entonces, si ya eres buena persona ¿Porque demostrarlo...?

La respuesta a esta pregunta es simple. Quienes buscan demostrar que son buenas personas hacen esto por que no están seguros de serlo. Al igual que con la inteligencia muchos buscan el halago de sus proezas, quieren saber si es verdad lo que creen de ellos mismos, quieren estar seguros de lo que son...

Es curioso, por que finalmente aquellos que intentan ser buenos o espabilados en momentos puntuales muestran una clara diferencia de personalidad, como si hubieran cambiado para bien, pero se puede ver perfectamente como aumenta su inseguridad.

Querer mejorar como persona tiene que nacer de un sentimiento sincero, de la humildad y de una nueva concepción de tu entorno. No busques el cambio solo por las apariencias y lo que puedan decir,

[#376] Únicamente conseguirás encontrar a un desconocido frente al espejo...

jueves, 16 de diciembre de 2010

Seguir...

Edward Scissorhands - Theme

Sinceramente, y empezando sin mentiras, siempre he resultado ser de ese tipo de personas que ignoran los sentimientos y las verdaderas promesas que les llegan hasta el corazón.

Por muy penetrante y calida que me resulte esa sensación en mi pecho siempre termino por arrancarla, dejando una cicatriz invisible que comprende todo cuanto pudiera haber conseguido, una herida forjada por miedo al día en que ese calor tenía que desaparecer del mismo modo en que la vida nos será arrebatada.

Transitando el camino de la ignorancia del corazón. Negarle sin piedad a uno mismo que la ingenuidad y la ilusión son enemigos que van de la mano, uno a la par con el otro, buscando ese momento de luz y color para que el cielo se oscurezca...

La razón por la que sigo es por tener un lugar sobre el que pisar, un combustible o una especie de droga que me quema por dentro y que me obliga a respirar, haciéndome desprender calor y abundantes sonrisas para terminar helado por dentro.

Solo pretendo desear con la voz alzada para que todo siga girando como corresponde, para que todos esos pequeños engranajes sigan con su tic tac eterno, retumbando furtivamente y sin descanso, hacia el interior de este tronco vacio que germinó hace décadas sobre mi alma...

Nunca he conseguido eso a lo que normalmente llaman "tu sueño", esa meta o deseo que todos aguardan ansiosos y por la que luchan aferrándose con toda su esperanza. Continuo mi camino sabiendo que nunca tengo una meta clara y de la cual deba sentirme orgulloso, ninguna lucha en la que realmente me importe el resultado...

En mi tierna infancia todavía quedaba algo de esa ilusión que te hacia avanzar empujoncito a empujoncito, un paso detrás de otro pensando que seguir acabaría por brindarte algo por tus esfuerzos.

Pero con el tiempo uno va perdiendo esa ilusión e ingenuidad genuinas de la infancia para obsequiarnos con esa incertidumbre que nos arropa día tras día, y que crece a cada paso que damos.

Poco a poco uno va soltando deseos y metas que estaba decidido a cumplir, pero, seguimos avanzando y... ¿Con que nos topamos?
Con que esas metas han quedado demasiado atrás, que es demasiado tarde para seguir luchando y hay que aceptar la derrota.

Por desgracia sigo aquí, deseando aferrarme a estrellas lejanas que ellos acarician en sus sueños y que yo solo observo desde la Tierra...

De este modo sigue tu camino. Se desprende en cada promesa una ilusión, un granito de esperanza de cada puñado de arena del castillo de nuestros sueños, nuestro palacio infantil a la orilla del mar...

[#376] Frente al mar azul contemplando el naufragio del velero de la esperanza...

domingo, 21 de noviembre de 2010

Escarcha...


"Seas quien seas, pienses lo que pienses y sepas lo que sepas...
¿Eres lo que piensas o piensas lo que eres?
¿Sabes lo que eres o eres lo que sabes?
¿Piensas lo que sabes o sabes lo que piensas?
"

Espero que comprendas mi pequeño vicio a la escritura, mi dulce droga donde puedo expresarme con total libertad y en donde mi única limitación es mi condición humana.

El tiempo que nos separa va menguando con el paso de los abrazos, días de silencio que irán desapareciendo lentamente, nubarrones y tormentas de inseguridad que el viento ira barriendo con soplidos de confianza.

Años de silencio vagando por la calles de la felicidad, viejos barrios olvidados de mi alma en donde las farolas dejaron de irradiar esperanza para solo ofrecer luz, luz que produce sombras, y sombras que producen vació y oscuridad. La ciudad sin nombre en donde la paz y el sosiego reinaban sobre una vida apacible y apagada.

Pero, como era de imaginar, y gracias a ti, los motores del caos vuelven a funcionar. Estos pequeños mecanismos alimentados por la ilusión que crece día tras día, mi sístole y mi diástole reviven de entre los escombros para dar color a esta gran metrópolis de ajetreo constante.

La felicidad y un viejo optimismo olvidado se propagan por mis arterias a velocidades vertiginosas, destruyendo todo mal que tocan para mantenerme silvando alegremente por todo camino largo y oscuro que frecuente.

Soy la persona más afortunada del mundo. Se que en este preciso instante estarás pensando que soy un exagerado, pero la sensación que en estos momentos me arropa y me da calor es el simple pensamiento de estar a tu lado.

Tengo miedo. No se hasta cuando podré sobrevivir bajo la sombra de alguien tan sumamente especial como tu, como alguien tan tristemente prescindible como yo podrá soportar el mero hecho de tu presencia. Mientras hablo para que tu timidez no se sienta incomoda soy yo quien realmente no tiene valor para funcionar, todos mis engranajes se detienen y no consiguen girar con coherencia.

Creo que esto es una broma pesada, un sueño del que tarde o temprano me tendré que despertar. Ahora, mientras todo mi ser sigue estupefacto ante tales acontecimientos, la superficie que me conforma y se comunica con el mundo exterior intenta seguir a tu lado pero sin llegar a articular nada inteligible, proyectando una voz entrecortada que se desmaya lentamente.

La ilusión que siento no es siquiera cuantizable, no se le puede dar un formato comprensible el cual podamos traducir a palabras. Es en este preciso instante en donde me cuestiono mi posición y me pregunto ¿Donde esta la trampa y el cartón?

Pasando ahora por el sentido material, como no, todo hay que decirlo, creo que todavía no me he detenido a contemplar lo que tengo delante.
Te voy a ser sincero: No eres guapa. Ni en broma eres bella, y mucho menos preciosa. La única definición que podría llegar si quiera a rozarte sería esplendida, perfecta en todo cuanto conforma tu aleatoria baremación en donde defectos y cualidades han dado lugar a una persona que merece más de lo que le podría ofrecer en tres vidas de esfuerzo y dedicación.

Puede ser que me este excediendo, pero, no puedo evitar el sentirme alegre. Mi cabeza es martilleada incesablemente con la misma imagen una y otra vez, sin descanso, sin darme cuartel alguno y sin ofrecerme respiro entre ilusión e ilusión.

Quiero pedirte disculpas por adelantado. Lo más probable es que todavía te estés cuestionando si todo cuanto digo será verdad, pero es normal, incluso yo no alcanzo a comprender que hago yo aquí a tu lado contándote todo esto como si de mi psicólogo se tratara, pero bueno, me alegro de poder disfrutar de este pequeño rato hablando contigo sincera e indirectamente...

Me alegro de tenerte cerca, y de todo cuanto tu significas para mi...

[#376] Pesos del pasado que trás ser soltados aligeran mi presente y despejan mi futuro... No es arrepentimiento, es la añoranza de aquello que nunca sucedió...

domingo, 17 de octubre de 2010

Nimiedad...



A todos en algún momento de nuestra vida se nos plantea una extraña situación que parece ínfima o incluso absurda, una especie de momento fugaz en el que no acabas de entender que esta ocurriendo ni que te empuja a pensar o actuar.

No sabes que relevancia tiene ni que significado encierra, no terminas si quiera de entender si es una especie de presagio o algún tipo de predicción de un incierto futuro.

Visiones, pensamientos, melodías, actitudes, viejos recuerdos inoportunos...
Todos ellos nos otorgan esa pizca de incertidumbre que necesitamos para vivir, ese amor por el misterio y el suspense. Esa tentación de imaginar sin realmente saber, poblarse de dulces ilusiones o de amargos temores mientras desconocemos el qué ocurrirá.

A todos nos pasa alguna vez, y una de ellas no terminé por entenderla...

Eran las doce menos cuarto de la noche. Hacia frió, mucho frió, y yo todavía estaba al lado de la vía caminando para irme a casa. Volvía de estar con unos amigos y me había ido antes de que vinieran a recoger a nadie.

De haber querido hubiera tenido la oportunidad de que me llevaran, pero algo me incitó a volver a pie aquella noche, y no acababa de entender muy bien el que.

Hacia poco que había abandonado la calle paralela a la vía. Acababa de internarme en las calles largas y sombrías en donde cada muchos pasos habitaba una triste y solitaria farola, como si con su tenue luz me invitara a hacerle compañía, a transmitirle calor y confianza.
Pero a cada paso que daba más me alejaba de la luz anterior para acabar bajo el cobijo de la siguiente, y así sucesivamente, avanzando en silencio.

Estaba andando con la cabeza baja y las manos en los bolsillos cuando de pronto sentí como algo rodaba por el asfalto después de haberle atestado un pequeño puntapié.
Me agaché a mirar para descubrir que era una triste piedra que no mediría más de dos centímetros de diámetro. Una simple y vulgar piedra cubierta de tierra, un pedazito de roca perdida y extraviada, alejada de todo menester excepto rodar sin rumbo...

Apartando la vista y cambiando de pensamiento me levanté lentamente y me dispuse a caminar. Pero, nada más dar el primer paso, sin yo decidirlo si quiera, mi pierna izquierda terminó por patear la misera piedrecilla haciéndola así rodar varios metros ante mi.

Avancé de nuevo y volví a hacerla rodar por la calle oscura. Una patada detrás de otra, sin descanso, sin entender el porque estoy aquí haciendo algo tan irrelevante.

-Estoy chutando alegremente una inútil piedra mientras todo lo demás requiere de una solución -Pienso en voz alta- ¿Que demonios estoy haciendo...?

Pero esa noche no quise pensar. Solo quise seguir caminando, más y más, mientras a mi lado una triste y vieja piedrecilla rodaba sin descanso.

Al principio no me importaba chutar fuerte y perderla de vista, me era indiferente lo que le ocurriera. Pero según como más caminaba mayor era mi interés hacia mis pasos, más centraba mi atención en hacer rodar la piedra hacia un lado o hacia a otro, terminando por preocuparme de si podía deslizarse por una rendija hacia las alcantarillas.

Sin darme cuenta llegue a una calle oscura. No se veía bien el suelo y la piedrecilla no se encontraba al alcance de mi vista en tal oscuridad. Sin detenerme busqué la piedrecilla con la mirada, pero no hubo resultado, yo seguía andando en dirección hacia mi casa.

Pero fue entonces cuando me di la vuelta y me agaché para buscarla. Estaba agachado buscando una maldita piedra que habría podido sustituir por cualquier otra, estaba quieto en medio de una calle mirando hacia el suelo como un idiota.

Finalmente apareció escondida entre unas hojas secas del borde de la calzada. Un extraño sentimiento de felicidad se apoderó de mi, me sentía dicharachero por el mero hecho de recuperar algo tan tristemente insignificante.

Sin haber escarmentado dejé de nuevo la piedra en el suelo y seguí caminando junto a ella, a través de la oscuridad y el frió de la noche.
Varias veces más volví a perderla de vista, pero finalmente la recuperaba de nuevo.

Pero como todos sabemos, llega un punto en el que de tanto estirar del hilo finalmente acaba por romperse...

Nada más llegar a la calle paralela a mi casa, justo cuando por mi mente se cruzó el pensamiento de recoger la piedrecilla para quedármela como recuerdo, no la encontraba por ningun sitio.

Me agaché, revise la calle palmo a palmo, miré desde todos los ángulos que pude, pero finalmente no la encontre.

Nunca entenderé el porque de toda esta absurda e infima historia, en la que terminas por encariñarte de algo que carece de valor para que posteriormente desaparezca.

Se que es una tonteria sin sentido que le haya dado relevancia como hecho, pero algo me empuja a pensar en cual puede ser su verdadero significado, y sinceramente, todo cuanto este pensamiento para mi abarca, no me presagia nada bueno...

[#376] Inconsciencia consciente del inconsciente subconsciente...

jueves, 30 de septiembre de 2010

Disfraces...



Envuelto en mi locura me aparto del resto para poder respirar sin prejuicios ni malos pensamientos, simplemente me aparto he intento no interrumpir los dolores de cabeza que acarrean las complejas vidas de los demás.

Solamente me distancio, por voluntad propia, dejando una extraña duda suspendida en el aire, una serie de preguntas a las que no todos sabemos dar respuesta, siendo incluso detalles de nuestra vida cotidiana en los cuales no depositamos la atención que realmente merecen.

La pregunta que todos tenemos es...

¿Cuales?
¿Que preguntas?
¿A que se refieren exactamente?

La siguiente pregunta es...
¿Realmente esto es real o solo intento generar atención mediante un concepto abstracto?
¿Intento generar intriga mediante el silencio?

La verdad es que ni yo si quiera lo se, no acabo de entender este funcionamiento en el cual solo se busca la forma de generar una intriga progresiva y finalmente, sin todavía haber entendido todos los ingredientes que conforman este pastel, se muestra la guinda que será depositada sobre esta estructura, y finalmente el pastel en su totalidad.

Sin haber explicado su sabor, sus componentes y todo cuanto conforma a su creación, solo se te muestra un resultado del cual no sabes nada, simple y llanamente sabes que esta ahí, como si intentarán ponerte miel en los labios para imaginar una cosa irreal.

Ni yo siquiera acabo de comprender el por que de este asunto, es más, parece que este haciendo exactamente lo que explico, hablar como si desde un principio tuviéramos que comprender de lo que estoy hablando, hacer que te sientas idiota ante tantas explicaciones sin comprensión.

Pues, perdón por hacerlo, pero exactamente la respuesta a esa pregunta cotidiana es este mismo hecho. Hablar de este modo...

Pero ¿Por que...?

¿Por que la intriga?
¿Que necesidad hay de mantener en vilo a aquellos que se preocupan de nosotros?
¿De que sirve hacerse el interesante cuando sabes que las contestaciones serán falsas? ¿Sirven de algo esos elogios?

Solo recibimos halagos banales con carencia de sentimiento que solo buscan una falsa amistad. Un día a día en el que todos estamos envueltos, o mas bien en donde estamos metidos hasta el fondo, un lodazal en el que no nos damos cuenta que nos encontramos.

Pero sigues incansablemente, callendo sin remedio en este circulo vivioso en el que hablamos de lo que no importa, de la cotidianidad de nuestras tristes vidas.

La conclusión es simple, en mi opinión:
No entiendo a aquellos que critican el mentir mientras los muy despreciables se preocupan en actuar.

Se pasan el dia siendo quienes no son para despues acabar perdidos entre sus propios papeles, sin recordar que actuación ejecutar ante cada uno. Tergiversando la ya absurda realidad...

[#376] Critican la careta dejando puesto el disfraz...

lunes, 27 de septiembre de 2010

¿Sorprendido...?

7º Parte (Inédita) - ¿Me echabas de menos...?


The end title



!Ay! Mi cabeza, no hace mas que dar vueltas...
!Maldita sea! ¿Que ha pasado?

¿Que hora es? ¿Donde estoy? ?Acaso he estado todo este tiempo...?

-Si -Dice una voz familiar cercana- Has estado dormido todo este tiempo. Ya ha pasado casi un año desde la ultima vez ¿Acaso me echabas de menos?

-Cállate maldito demonio –respondo con severidad- No podías dejar que todo siguiera su curso natural ¿Verdad? Tenias que volver de nuevo a poner todo patas arriba...

-Cálmate hombre. Tampoco se ha muerto nadie, aunque no hubiera estado mal, ya me entiendes... Jejeje

-!Claro que te entiendo! -Grito enfurecido cortando su risa- Si por ti fuera ya hubieras segado docena y media. Como si no supiera yo en que mundo vives. Por mucho tiempo que pase sigues siendo el mismo, igual de rastrero y mentiros que siempre.

-Quéjate cuanto quieras, pero ten en cuenta que no eres quien para reprocharme nada señor "verdad por delante" -Me dice con tono burlón- ¿Acaso no recuerdas todas las veces que me has necesitado o me has utilizado para divertirte?
¿A caso no recuerdas quien soy "yo" realmente?
¿Es que has olvidado mi verdadero nombre...?

-Sabes que jamas olvidaría el nombre de alguien tan asqueroso como tu -Respondo tajantemente- Esta conversación a terminado, deja de molestarme y esfúmate. Me gustaría dedicar el poco tiempo que me quede a pensar en paz...

-Esta bien mi ilustre amo. No voy a seguir incordiándole por más tiempo -Susurra entre dientes- Espero que la velada sea de su agrado.

-!Eso intentaré! -Añado pata terminar en un silencio sepulcral

Me levanto lentamente mientras miro por el rabillo del ojo, buscando una presencia a mis espaldas que parece haber desaparecido.
Siento de nuevo que me inunda la tranquilidad, que ya soy una estrella mas en el firmamento, que voy flotando hacia el espacio siendo mecido por el viento y la paz nocturna de la luna.

-Bueno -Me digo para mis adentros- !Terminemos lo que nunca se llegó a empezar!

Me acerco despreocupadamente al borde y me siento. Dejo mi pies descalzos colgando y me tumbo a saborear una bocanada de aire frió y fresco para renovar mis cansados pulmones.

Sin humo y sin mentiras, disfrutando de la vista y de todo cuanto se encuentra por debajo de mi, un mar de luces que baña la costa de mis pensamientos mientras en el horizonte se distingue un gran faro que ahuyenta la oscuridad.

Con los ojos fijos en la lejanía empiezo a silbar una vieja canción, melancolía sonora que me devuelve mi infancia mientras me hurta la razón, atada con alambres a un recuerdo, dejando así de estar cuerdo y dando rienda suelta al corazón...

Empiezo a recordar sus cara con claridad y dibujo alegres sonrisas en cada una de ellas. Caras largas y miradas vacías cobran vida cuando pienso en todo cuanto podría ocurrir, todo cuanto realmente esta al alcance de nuestra mano y que ignoramos como atrapar, todo cuanto alzó el vuelo vuelve a posarse a nuestro lado, todos esos días ante la estación sin saber que dirección elegir, que camino tomar...

-Cuantas cosas han pasado, y que poco he aprendido. El inútil de siempre pero que ahora sabe cuatro tonterías más...

-Ay señor -Suspiro cansadamente- Señor de la verdad por delante, como no.
Quien so yo para juzgar nada...

-¿Quien...?
-¿Quien soy yo...?

Me encierro entre mis manos mientras consternado me invaden viejas preguntas sin responder. Me encorvo como un animal herido que pide ayuda con la mirada mientras es maltratado por el dolor.

-Ahora avanzo unos centímetros y se acabo- Pienso tristemente- No habría servido de nada llegar hasta aquí, tantos sacrificios hubieran sido en balde.
Que solución más horrible, nunca la entenderé...

-Pero que más dará, si total no somos nada ¿No? Nada mas que despojos, despojos del pasado y de la antigua felicidad, eso es lo que somos...

-Querrás decir lo que son ¿Verdad? -Dice "el" a mis espaldas- Nada mas que despojos, escoria y herrumbre sin otro fin que alimentarnos.

!Callate! -Grito enfurecido- !Yo no quería decir eso!

-Pero lo estabas pensando -Me contesta emargamente- y lo sabes, sabes hasta que punto son de utilidad y donde tienen su limite. Comprendes el como y el cuando, el donde y el porque, la razón de su insistencia. Lo sabes.

-Puedo saber lo que quiera, pero deja de tergiversar mis palabras -Contesto apretando los dientes- No te he llamado en ningún momento, así que !Largo!

-Di cuanto quieras, pero sabes perfectamente que aquí la víctima soy yo, nada mas que una herramienta que utilizas a tu antojo y a la que atribuyes tus maldades !Cobarde!

Muevo mis labios con la intención de hablar pero no alcanzo a articular palabra alguna, el silencio se apodera de mi, y mientras busco alguna respuesta coherente su tez empieza a iluminarse con una retorcida sonrisa...

[#376] Mi mente se sumerge continuadamente en el sueño...
¿Que es real? ¿Y que no? ¿Quien soy yo...?

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Preludio...



Solo y apartado, del exterior y de sus banalidades, del entretenimiento y el tiempo, de las otras vidas que siguen avanzando, a diferencia de la mía que hoy se sienta a oscuras para recorrer un viejo camino olvidado.

Defendido solo por la luz de una vieja y triste lamparita de noche sujeto mi viejo libro en donde paso paginas tristemente, imbuido de melancolía, de recuerdos y juramentos, de mentiras y falsos sueños...

Respiro profundamente y deslizo mi mirada sobre el índice para así encontrar el capítulo hasta el que todavía no se si quiero retroceder.

Tengo miedo... miedo de mi mismo...de volver a traicionarme y encontrarme de nuevo ante las puertas cerradas...

Soy tan mentiroso que no vacilo al engañar al propio espejo. Me cubro los ojos con ambas manos mientras en mi cara solo queda una deslumbrante sonrisa, una luz blanca que solo ilumina la esperanza, una facción que oculta la reacción de mis ojos ante la tristeza.

Pero tarde o temprano mis manos cansadas y fatigadas de mentir al espejo tenían que terminar cediendo, como unas cortinas que son apartadas para dar paso a la función, muestran mi tez y unos ojos desconocidos para vuestra vieja realidad y cotidianos para lo mas profundo de mi ser...

El libro me sigue esperando, y el pasado es innegable por mucho que yo desfallezca. Aquí estoy yo, de frente ante la puerta de la verdad, siendo atrapado y engullido por unos lazos negros que me obligan a adentrarme en mi triste pasado.

Un eterno vació se propaga en el horizonte y a mis espaldas la luz de la entrada se pierde al alcance de mi vista, y de pronto, todo se vuelve negro...

Sin siquiera haberme parado a respirar empieza el caótico movimiento, en donde no se si caigo hacia el abismo o subo hacia la superficie de un mar infinito, donde ninguna sensación más que la presión y el caos aplastan mis tímpanos y me arrebatan los sentidos.

Lentamente voy recobrando la cordura y extiendo mis brazos ante las corrientes de la oscuridad, deteniendo así este absurdo descenso ascendente, quedando suspendido en el espacio como cualquier otro astro incandescente.

Reina el silencio... No se oye nada... No se ve nada... No se siente absolutamente nada, parece el edén de la muerte...

Pero, en un instante, sin siquiera mediar palabra, aparece ante mi un ente blanco en el cual solo se distingue una maquiavélica sonrisa, un ser desconocido pero a la vez familiar, una sombra blanca en un mundo en donde la única luz es la eterna oscuridad.

De pronto, aparece detrás mio, posando lo que seria una mano blanca sobre mi hombro.
No siento ningún tipo de tacto ni de calor, mis sentidos no son consientes de la presencia de su mano, pero la voz de mi interior me dice que me esta tocando, y de pronto esa misma voz brota de sus labios susurrándome lenta y dulcemente al oído...

"Bienvenido estúpido insensato...
Permiteme que te muestre La Verdad"

En ese mismo instante mi insignificante vida y las de otras millones de personas pasan frenéticamente ante mi ojos como una película, almacenando información en mi mente y sintiendo como es martilleada sin cesar.

Empieza de nuevo la eterna caida mientras, entre dolor y sufrimiento, distingo en la distancia las penetrantes y retorcidas carcajadas. Una risa malvada de despreciable regocijo que se mezcla en mi mente con todas las vidas que me atraviesan sin cesar, un mar de satisfacciones retorcidas y de felicidades truncadas, los miles de resultados tras una vida de esfuerzo y dedicación, el insignificante trofeo tras aferrarse a la esperanza...

Empiezo a gritar pidiendo a ruegos que esta agonia inutil termine de una vez por todas, implorando el desenlace de estas historias sin final feliz.

Pronto termino exhausto y siento como me desvanezco...

Me incorporo dolorosamente e intento abrir los ojos, hago un pequeño esfuerzo para así darme cuenta de que recobro el sentido.
Estoy sentado en mi habitación, protegido por la acogedora luz de mi vieja lamparita, con el libro ante mis manos y frente a las ultimas lineas del capitulo.

Sin siquiera pararme a meditar en lo ocurrido vuelvo a la lectura y saboreo el ultimo párrafo, la frase final que me demuestra que no hay marcha atrás, que por mucho que lo desee jamás ocurrirá, haciéndome por fin entender que nunca mas tendré que...

Pero de pronto, cortándome el hilo y el aliento, observo un leve y fugaz resplandor procedente de la ventana, y asomando entre las cortinas una pequeña mano blanca muestra una foto de mi infancia. Describe de nuevo su terrorífica sonrisa sobre su cara y antes de marchar susurra entre dientes...

"Este es el precio del pasaje..."

[#376] Aquello que sobrevive es lo que nunca estuvo vivo

martes, 3 de agosto de 2010

Humo...


Summer 78

Dedicado al tiempo de las escusas y las mentiras sin fundamento, para todas esas falsas salidas que frustraron mis esperanzas y mis sueños...

Se pierde sin rumbo. Se escapa de nuestro alcance. Se extravia entre tu mente.
Una fina catarata de granitos de arena y esperanza que se desliza entre nuestros dedos, un reloj de sol a la sombra iluminado por un foco de luz artificial, que nos engaña, que nos miente, que nos ciega y nos hace olvidar.

Tanto y tanto y tan poco por hacer, tantas palabras marchitas entre el mañana y el ayer.

¿Todavía conservas ese tipo de promesas que se juran a uno mismo pero no con el objetivo de cumplirlas?
¿Una de esas que solo sirve para que la ilusión te vende los ojos?
¿Una de esas que tarde o temprano caes y sigues repitiéndola?
¿Una de esas en las que la ilusión tendrá que terminar utilizando cloroformo...?

Yo si... y a falta de cloroformo termino golpeando mi mutilado cráneo contra un muro de sonrisas insostenibles, con la esperanza de seguir vislumbrando un falso haz de luz que se precipita en el horizonte.

Me sostengo de nuevo y me lanzo otra vez, teniendo la impresión de que el muro es quien se acerca y no yo. Experimento de pronto el impacto que me hace perder el sentido, caigo lentamente mientras mi frente se desliza sobre la superficie del muro, callendo ingenuamente de bruces hacia el suelo y desplomándome inconsciente, con el cuerpo inerte, sobre un charco de sangre y lágrimas...

¿Tienes pesadillas de un futuro que no te deja dormir?
¿No puedes conciliar el sueño debido a algún temor?
¿La oscuridad? ¿Tus pecados? ¿La incertidumbre? ¿La muerte quizá...?

Yo si... igual que todos temo a la muerte, a la nada, a la impenetrable y silenciosa oscuridad, al silencio del corazón, a la duda existencial que flota en el ambiente, al rechazo y el destierro, a la muerte del alma, de las sonrisas y los sueños.
Ver como todo lo que amaste se trunca con el paso del tiempo.

Cada paso que doy me situa mas cerca del final y mas lejos del principio, dejando atras las promesas olvidadas y engañando con una sonrisa a mi destino. Camino lenta pero incansablemente, sin pausa y sin titubear, contemplando como las promesas de mi pasado se pudren ante mis ojos, imaginando consternado como todo cuanto tengo en mi corazon el dia de mañana solo será papel mojado...

Promesas de humo.
Eso es lo que son, nada mas que mentiras que me ciegan y me hacen sonreir como a otro idiota. Otro ciego caminando hacia el abismo.

"Entre los sueños y las promesas hay una basta extensión en donde mora el tormento, el olvido y el pasado son sus puertas que se franquean para ir en su encuentro"

[#376] No jures tan deprisa amigo mio, o tus promesas terminaran siendo tus tormentos...

jueves, 29 de julio de 2010

Desvio...


Del mismo modo que dejo caer las palabras dejo aquí la sustancia que las empuja, que las ayuda a emerger y tener una forma clara y coherente. Aquí esta aquello que entretiene a mis oídos mientras mis dedos me ignoran...
Si os place leer envueltos entre la música dejad que os entregue la misma que yo he utilizado para escribir...

<<.The 13th Anthology.>>


Tras la huida corrían tan rápidamente como era posible en la oscuridad y la maraña del bosque, siguiendo el curso del río, hacia el oeste y las pendientes de las montañas, internándose más y más entre las sombras verdes y oscuras de las ramas que se cernían sobre ellos.

Mucho tiempo pasó hasta que dejaron de confundir su propio aliento con el del enemigo. Atemorizados todavía por aquellos agrios recuerdos de ese pasado cercano, mantuvieron un paso rápido y triste, uniforme y acelerado, avivado por el temor de revivir sus experiencias.

Con las mentes cerradas y avanzando en silencio a través de la oscuridad del bosque y de la noche franquearon incontables arroyos e infinitas ramas que se abalanzaban sobre ellos como las garras de una bestia cuando se aferran a su presa.

Para cuando el cansancio y la consciencia se apoderaron de ellos, las primeras luces del alba amanecían entre las cortinas de musgo que colgaban de los arboles. Los pequeños haces de luz se filtraban a través del roció vistiendo de plata la hierba de la colina, invitándoles a tumbarse y disfrutar de un fresco letargo sobre las suaves briznas y la cálida bienvenida de la mañana.

Exhaustos y libres de la sensación de intranquilidad decidieron dejarse vencer por el sueño y dejar caer sus párpados para tomar un merecido descanso. Derrotados por el cansancio finalmente se durmieron escuchando el dulce sonido de algún arroyo cercano.

Entre ambos compartieron un sueño en donde debatir vagamente que harían al despertar. Estaban demasiado cansados como para sostener un mismo hilo cada uno sobre sus fatigadas mentes, era mucho mas fácil compartir un espacio común en donde dejar caer los pocos conocimientos y deducciones de que disponían.

Un sol siniestro se erguió sobre el cielo dando paso al mediodía entre unas macabras nubes bañadas en el rojo sangre de la batalla.
Tumbados sobre la vegetación durmieron plácidamente hasta la llegada de la tarde, arropados por la hojarrasca y un húmedo calor hervido con la mirada del sol.

Tras el silencioso letargo que compartieron con la maleza, se incorporaron lentamente entre bostezos y miradas furtivas a la luz que les cegaba los ojos. Sus cuerpos no tardaron en posar los pies sobre el suelo y en enderezar sus agarrotadas espaldas, pero sus mentes todavía seguían perdidas, y sus almas perturbadas.

Pasados unos minutos se acercaron al arroyo buscando un poco de agua fresca que llevarse a sus desérticas gargantas. Treparon a una gruesa raíz de árbol que bajaba retorciéndose a la corriente y se inclinaron recogiendo un poco de agua en las manos juntas. El agua era fría y clara y bebieron varias veces.

El agua los reanimó dándoles así ánimos y fuerzas para levantarse. Ahora, frescos y con las mentes despejadas, comentaron sus primeras preocupaciones.

¿Donde estaban? ¿De que víveres disponían? ¿Que harían ahora perdidos en la distancia?

Sin rumbo, sin comida, sin prendas abrigadas con las que pasar la noche y sin conocimientos suficientes del bosque se adentraron mas y mas en la oscuridad.

El sol que se mantenía oculto entre las nubes perdió de repente la vergüenza y asomó de nuevo, lanzando su amarilla mirada a través de alguna obertura en el cielo.

No muy lejos de donde se encontraban, los rayos del sol traspasaron la bóveda del bosque dejando a relucir un verde y silencioso claro en donde podían observar desde la lejanía como algo parecido a un viejo muro de piedra yacía sobre la hierba. Lejos, a través de un terreno que se volvía mas pedregoso a cada paso y ascendiendo en una pendiente uniforme.

La luz crecía a medida que avanzaban y pronto se encontraron ante una pared de piedra. No había allí ningún árbol y el sol caía de lleno sobre la superficie de diversos tonos grisáceos. Tras el muro descubrieron una especie de escalinata natural, de escalones desiguales y toscos, y arriba, a la altura de las copas de los arboles, se podía distinguir una especie de cornisa que invitaba a posarse sobre ella.

Pero de pronto el chasquido de alguna rama cercana truncó el deseo de subir a disfrutar de un poco de aire fresco. La necesidad de echar una mirada a las cercanías se perdió entre el mar de la inseguridad.

Asustados y confusos se ocultaron de nuevo en la oscuridad, huyendo de la luz, apartándose del claro, corriendo en dirección contraria el verdadero camino que les aguardaba, alterando así su destino, el de sus compañeros, el de todos, y por ultimo el de la vida y la esperanza...

Hasta el más mínimo gesto puede alterar el que será, hasta el más ínfimo detalle puede cambiar vuestro futuro.

Nosotros conocemos la historia real y tenemos constancia de su verdadero desarrollo y de su final feliz, pero, justamente por eso es una historia, por que no cambia, por que siempre es la misma, por que otro final seria "otro" final, no el real.

Pero vosotros no tendréis la misma suerte, vuestra historia se esta escribiendo ahora mismo.
En este mismo instante la pluma que redacta vuestra incierta historia puede deslizarse lenta y amargamente, describiendo con una bella y dulce caligrafía vuestro triste y tenebroso final...

[#376] Vuestra historia sigue sangrando tinta a cada paso que dais...